GESTIÓN DE CONFLICTOS EN SUCHITEPÉQUEZ: EL MODELO DE “DIÁLOGO Y LEGALIDAD” DE LA GOBERNADORA MARIANA ENRÍQUEZ

Por redacción de Revista Coyuntura

Tras casi dos años de gestión, la administración de la Licda. Mariana Enríquez destaca por tres pilares fundamentales que la población de Suchitepéquez reconoce: primero, un modelo de diálogo efectivo para la resolución de conflictos; segundo, la atención directa a la ciudadanía bajo una política de puertas abiertas; y tercero, una eficiente ejecución de los proyectos del CODEDE, producto de una relación técnica y política sana con los alcaldes y diputados departamentales. En esta entrega, desglosaremos el punto primero: el modelo de diálogo para la resolución de conflictos.

La Gobernación Departamental de Suchitepéquez, bajo la dirección de la Licda. Mariana Enríquez, ha marcado un punto de inflexión en la administración pública local. Frente a un departamento históricamente marcado por la conflictividad social, la falta de servicios básicos y tensiones territoriales, la actual administración ha apostado por un modelo de intermediación que prioriza la resolución pacífica y la certeza jurídica sobre el uso de la fuerza.

En este reporte especial, analizamos los hitos más significativos de su gestión y cómo la mediación institucional ha desactivado focos de crisis en puntos estratégicos del departamento.

Licda. Mariana Enríquez.
Foto: Gobernadora departamental de Suchitepéquez

1. Infraestructura Crítica: El Desafío del Puente Nahualate

Uno de los momentos de mayor tensión para la economía regional y nacional fue el hundimiento del puente Nahualate. La crisis, que detonó manifestaciones y bloqueos por parte del sector transporte, requirió una intervención de alto nivel.

La Gobernadora Enríquez actuó como el puente —esta vez político— entre los transportistas y el Ministerio de Comunicaciones. Su presencia en el lugar del conflicto y la instalación de mesas de seguimiento permitieron establecer cronogramas de reparación realistas, logrando liberar la vía y restablecer el flujo comercial sin escalar a la violencia.

2. Certeza Habitacional: El Caso Palo Gordo

A diferencia de los tradicionales desalojos que suelen terminar en tragedias sociales, la intervención en Palo Gordo (San Antonio Suchitepéquez) se destaca como un caso de éxito humanitario. La mediación de la Gobernadora facilitó la reubicación de familias en terrenos propios, garantizando no solo la desocupación de áreas en conflicto, sino la seguridad jurídica y habitacional de los ciudadanos. Este proceso sentó un precedente sobre cómo el Estado puede resolver problemas de tierra mediante la concertación.

3. Recuperación del Patrimonio: Colonia Bilbao

En Mazatenango, la recuperación de un terreno municipal en la Colonia Bilbao reafirmó la postura de la administración frente a la propiedad pública. A través de una mesa técnica que involucró a la PGN y la municipalidad, se logró la devolución pacífica de un predio usurpado. La estrategia fue clara: el uso de registros oficiales y la ley como herramienta de persuasión para reintegrar el espacio al uso comunitario.

4. Boca Costa y Límites Territoriales: Santo Tomás La Unión

La conflictividad en la Boca Costa, particularmente en áreas colindantes con Sololá y en municipios como Santo Tomás La Unión, ha sido atendida mediante una presencia territorial constante. La Gobernadora ha mediado en disputas por gobernanza y acceso a servicios, logrando que comunidades tradicionalmente aisladas se sientan integradas a la agenda departamental.

5. Servicios Públicos: La Crisis Eléctrica en el Sur

Municipios como Patulul, Samayac, Santa Bárbara, San Pablo Jocopilas y Pueblo Nuevo, han compartido un enemigo común: el deficiente suministro eléctrico. La estrategia de la Gobernación ha sido transformar la protesta en propuestas:

  • Mesas de Diálogo Permanente: Involucrando a los COCODES, alcaldes y empresas distribuidoras.
  • Fiscalización de Compromisos: Asegurando que los planes de mantenimiento técnico se cumplan bajo la observación de la PDH.

LOS TRES PILARES DEL ÉXITO

El análisis de las acciones de la Licda. Enríquez permite identificar una metodología sistemática:

  1. Territorialidad: Salir del despacho para escuchar las demandas en el lugar del conflicto.
  2. Multiactores: Sentar a la mesa a instituciones fiscalizadoras, autoridades locales y sociedad civil.
  3. Institucionalidad: Sustentar cada acuerdo en actas y leyes vigentes para evitar soluciones temporales.

Revista Coyuntura continuará monitoreando el cumplimiento de estos acuerdos, entendiendo que la paz social en Suchitepéquez depende de que este modelo de diálogo se convierta en una política de Estado permanente y no solo en una respuesta ante las crisis.


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