Tras denuncias de que la “Tienda La Bendición” opera únicamente como una fachada para extraer dinero en efectivo, la Unidad de Información Pública de la Municipalidad evadió entregar los expedientes completos de compra y ocultó los nombres, firmas y DPI de las personas que supuestamente recibieron miles de quetzales en raciones de alimentos.
En el papel, la Municipalidad de San José el Ídolo es una institución generosa con las familias de escasos recursos. En las actas del portal Guatecompras, la comuna adquiere por miles los cartones de huevos y por quintales el arroz para repartir entre los más necesitados. Sin embargo, en las calles del municipio circula una versión muy distinta: vecinos denuncian que el proveedor estrella de estos víveres, la “Tienda La Bendición”, no existe físicamente y que su razón social es utilizada como un mero cajero automático para extraer fondos públicos en efectivo.
Para someter a prueba la veracidad de estas adquisiciones, este medio planteó una solicitud de acceso a la información pública . La respuesta oficial, firmada por la Unidad de Información Pública y el Encargado de Compras municipal, lejos de disipar las sospechas de un posible mecanismo de malversación, las alimentó con silencios estratégicos y omisiones administrativas.

1. El hermetismo sobre las Actas de Recepción
El primer punto de la solicitud fue especifico: se requirieron las copias completas de los expedientes bajo la modalidad de Baja Cuantía pagados a la proveedora Gengli Yamilet Cancinos Armas (NIT: 324360789) —propietaria de La Bendición— durante los años 2024, 2025 y 2026. Se solicitó explícitamente que cada expediente adjuntara su orden de compra, factura electrónica (FEL), dictamen de necesidad y, crucialmente, el acta formal de recepción de los bienes.
La respuesta del Encargado de Compras fue el silencio. El funcionario omitió por completo pronunciarse sobre la entrega de estos expedientes completos y se limitó a adjuntar simples «copias de documentos de respaldo para el pago» de dos operaciones de 2024.

Administrativamente, la evasión no es menor: el acta de recepción es el único documento jurídico que certifica que el guardalmacén municipal contó con sus propios ojos el producto y lo ingresó a la bodega comunal. Al esconder este documento, la Municipalidad deja sin responder la pregunta básica de cualquier auditoría: ¿el producto realmente entró a la municipalidad o solo salió el cheque?
2. Q40,095.00 en víveres sin un solo DPI
El segundo punto de la solicitud pedía el listado detallado de los beneficiarios finales de la supuesta «Ayuda Social», exigiendo nombres, firmas o huellas dactilares y números de DPI de las personas que recibieron las compras cargadas al NIT de Cancinos Armas.
La fiscalización se centró en dos transacciones plenamente reconocidas por la propia Municipalidad en el año 2024:
- La compra de 610 cartones de huevos blancos por un monto de Q24,095.00, según el NPG E550204636 respaldado por la factura No. 709116584 de fecha 18 de octubre de 2024.
- La compra de 3,200 libras de arroz blanco en grano por Q16,000.00, bajo el NPG E551277556 y factura No. 4076161273 del 8 de noviembre de 2024.


Suman, solo entre ambas facturas, Q40,095.00 de dinero público.
¿Cuál fue el listado de personas de escasos recursos beneficiadas entregado por la Municipalidad para justificar estos 40 mil quetzales? Ninguno. La comuna no aportó un solo nombre, una sola firma, ni un solo número de DPI. El rubro de «Ayuda Social» en San José el Ídolo opera, en la práctica, como un agujero negro financiero: el dinero sale hacia la tienda, pero la autoridad se niega a demostrar quién se comió el alimento.
3. El refugio tras el error mecanográfico
Durante la redacción de la solicitud ciudadana existió una imprecisión mecanográfica al citar dos fechas de entregas de huevos; sin embargo, la fecha del 18 de octubre de 2024 estaba escrita con precisión matemática y respaldada con su número de NPG exacto.
La Municipalidad utilizó el error de tipeo de las otras líneas como una «cortina de humo» burocrática para justificar la no entrega de la totalidad del padrón, ignorando deliberadamente que tenían la obligación legal e inmediata de entregar el listado de la compra de octubre que sí estaba perfectamente identificada.
La gravedad de ocultar a quién se le entregan estos huevos crece cuando se revisa el histórico del portal Guatecompras. El apetito de la municipalidad por comprarle huevos a Gengli Yamilet Cancinos Armas no se detuvo en 2024. Los registros oficiales demuestran que el 15 de agosto de 2025, en una sola jornada, la comuna le adjudicó otros Q38,250.00 en dos compras simultáneas:
- 400 cartones de huevos colorados grandes por Q17,000.00 (NPG E567275531, según factura No. 3913631908 documentada en «2. huevos colorados agosto 2025.png»).
- 500 cartones de huevos blancos extra por Q21,250.00 (NPG E567275523, según factura No. 2545304793 documentada en «3. huevos blancos agosto 2025.png»).


En un lapso de diez meses, una tienda de la que los vecinos dudan de su existencia física le facturó a la Municipalidad 1,510 cartones de huevos (el equivalente a 45,300 unidades de huevo) y 1.6 toneladas de arroz.
Sin actas de recepción que prueben dónde se almacenaron, sin bitácoras que demuestren cómo se transportaron, y sin un solo número de DPI que acredite quién los cocinó, la «Tienda La Bendición» parece hacer honor a su nombre: un milagro administrativo donde los fondos públicos se multiplican para el proveedor, pero los productos se vuelven invisibles para el pueblo.
Ante esta negativa, este medio presentará un Recurso de Revisión ante la Procuraduría de los Derechos Humanos (PDH) por entrega incompleta de información.