Un Cambio de Rumbo: La Creación de un Nuevo Partido por Samuel Pérez en el Contexto de la División Política

Este miércoles 21 de mayo, el diputado Samuel Pérez, acompañado de un grupo de diputados y simpatizantes del extinto Partido Movimiento Semilla, anunció la creación de un nuevo partido político como una opción para la participación en las elecciones de 2027. “Será un partido que abre sus puertas y se pone al servicio del pueblo de Guatemala para caminar en unidad y derrumbar el sistema fracasado”, indicó Pérez en la conferencia de prensa.

Se Divide el Oficialismo

Según fuentes internas del partido SEMILLA, existen dos facciones. Por un lado, los más jóvenes del partido siguen a Pérez, mientras que algunos diputados afines al presidente Arévalo son liderados por Abelardo Pinto y Jonathan Menkos. Los diputados que acompañan a Pérez en esta nueva aventura política son: Elena Motta, Laura Marroquín, Román Castellanos, Andrea Reyes, Andrea Villagrán, Ronaldo Ochaeta, José Pérez, Luis Cáceres, Mercedes Monzón, Raúl Cuá, Diego Toledo, David Illescas y Byron Obregón.

Al otro grupo pertenecen los diputados José Carlos Sanabria, Victoria Godoy Palala, Duvalier Castañón, Olga Villalta y Raúl Barrera. Este sábado 24 trascendió una reunión a puerta cerrada de este grupo, a donde fue invitado el diputado Samuel Pérez, y según medios nacionales, participan al menos cuatro gobernadores, a pesar de la prohibición del presidente Arévalo de que los gobernadores se mantengan al margen de actividades político-partidarias para preservar la institucionalidad y evitar conflictos de interés.

Un Breve Desarrollo Histórico de SEMILLA

En 2023 inició la persecución contra el Partido SEMILLA por parte de Rafael Curruchiche. Hace seis meses, el 27 de noviembre, el juez Fredy Orellana ordenó la cancelación definitiva del partido. La semana pasada, el TSE anunció que el partido SEMILLA no recibiría los 12 millones de quetzales que le corresponden por haber sido cancelado. Según declaraciones del diputado Pérez al medio Plaza Pública, el anuncio del lanzamiento del nuevo partido se discutió el 16 de mayo en una reunión en la casa presidencial con el presidente Arévalo. Se agendó el anuncio del nuevo proyecto para el 18 de mayo; ese mismo día se realizó un itinerario de visitas para el 9 de mayo en Mixco, y el 11 de mayo en San José del Golfo y Palencia. También se agendaron reuniones con bases y equipos de trabajo local. Se venía trabajando bien, pero algo salió mal.

Un Fenómeno Normal en el Congreso de la República

El anuncio no toma por sorpresa a la ciudadanía guatemalteca, pues es en estas fechas cuando los diputados inician su reacomodamiento en nuevos partidos para su participación electoral. Esto ilustra el estancamiento y la falta de consensos para el avance de una agenda de nación en el Congreso de la República. La bancada oficialista no ha sido la única en dividirse en esta décima legislatura.

El partido VAMOS se encuentra fraccionado en cuatro grupos. La UNE está dividida en dos grupos: el de Inés Castillo y el de Adim Maldonado. CABAL también está dividido en dos grupos: el de Luis Aguirre y el de Carlos López y Julio López. VOS pasó de tener cuatro a tres diputados tras la expulsión de Karina Paz, debido a conflictos internos generados por su elección como primera secretaria de la Junta Directiva. Tras su expulsión, Karina renunció a ese cargo. El bloque NOSOTROS comenzó la décima legislatura con tres diputados, pero luego de la expulsión de Vivian Preciado y Rudy Pereira —aparentemente por no estar afiliados formalmente al partido—, solo queda como representante Nadia de León Torres, hija de Sandra Torres.

¿De Qué Democracia Hablamos?

La historia de los partidos políticos en Guatemala resalta la falta de representatividad, que se traduce en una falta de arraigo social e identidad partidaria. La galopante corrupción, que convierte a los partidos en vehículos de intereses económicos de la oligarquía guatemalteca y del crimen organizado, junto a la debilidad institucional, han socavado la confianza de la población en el sistema político. Esto limita la capacidad de los partidos para representar los intereses de la población y promover un desarrollo democrático.


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